lunes, 16 de julio de 2007

Encuentran la cura contra el miedo


Expertos en bioquímica del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT por sus siglas en inglés) identificaron el mecanismo molecular subyacente detrás del miedo, y tuvieron éxito en curarlo en ratones, de acuerdo con un artículo de la revista especializada Nature.

Los investigadores del Instituto Picower para Aprendizaje y Memoria confían en que su trabajo podría permitir el desarrollo de una droga para tratar a los millones de adultos en el mundo que sufren de fobias persistentes y debilitantes.

Con la inhibición de una quinasa, una enzima que transforma proteínas, llamada Cdk5, se facilita la extinción del miedo adquirido en un contexto particular, dijo Li-Huei Tsai, profesor de neurociencias en el Departamento de Ciencias Cognitivas y Cerebro, coautor del estudio.

Igualmente encontraron que las fobias persisten cuando la actividad de la quinasa aumentaba en el hipocampo, el centro cerebral donde se guardan las memorias.

LA Cdk5, junto con la proteina p35, ayuda a las nuevas células cerebrales, o neuronas, a formarse y mover sus posiciones correctas durante el desarrollo temprano del cerebro, y los investigadores del MIT estudiaron cómo la quinasa afecta la habilidad de formar y eliminar recuerdos relacionados con el miedo.

“De manera importante, la inhibición de la Cdk5 facilitó la extinción de fobias adquiridas en ratones”, señala Tsai.

“Estos datos abren la posibilidad de terapias prometedoras contra desórdenes emocionales y aumenta la esperanza de los pacientes que sufren de desórdenes de estrés postraumático o fobias”.

Los desórdenes emocionales como el estrés postraumático y los ataques de pánico se derivan de la incapacidad del cerebro de detener las experiencias de miedo asociadas con un incidente específico o una serie de ellos.

Para algunas personas, los malos recuerdos de eventos traumáticos no desaparecen, e incluso empeoran con el tiempo, lo que representa trastornos en el desarrollo normal de sus vidas.

Por ejemplo, un estudio realizado por la Armada de Estados Unidos en 2004 descubrió que una octava parte de los soldados que regresan de Iraq reportan síntomas del desorden de estrés postraumático.

Asimismo, en Estados Unidos cerca de 8% de la población padece este problema en algún momento de su vida, y cada año se reportan unos 5.2 millones de casos.

Mediante la investigación del MIT, ratones con alteraciones genéticas recibieron descargas eléctricas en un ambiente determinado, y fueron reexpuestos al mismo ambiente sin las descargas.

El equipo descubrió que los ratones con mayores niveles de actividad de Cdk5 tenían mayores problemas para olvidar el recuerdo de las descargas eléctricas y mostraban conductas de miedo.

Por el contrario, los ratones con actividad inhibida de Cdk5, el mal recuerdo de las descargas desapareció cuando los ratones descubrían que no había necesidad de temer en el ambiente donde alguna vez recibieron las descargas.

1 comentario:

ADRIANA dijo...

Encontré un error en la lectura: el cuarto componente del comportamiento no es la psicología sino la fisiología.