miércoles, 19 de septiembre de 2007

Seduce Zona Roja de Ámsterdam al turismo psicodélico


La ciudad de Ámsterdam, la capital y ciudad más grande de Holanda, es un importante destino turístico del norte de Europa, que atrae a viajeros de todo el orbe, entre ellos muchos que buscan placeres que son ilegales en otras partes del mundo.

Amsterdam es bien conocida por su Distrito de Luces Rojas, o De Wallen, donde es permitida la prostitución. Este distrito está localizado en el centro de la ciudad, entre los principales canales, y es un sitio ampliamente visitado por grupos de turistas.

El Distrito de Luces Rojas no es sólo un escaparate de la prostitución de Ámsterdam, también es un punto con cientos de establecimientos donde se encuentra desde comida y recuerdos de la ciudad, hasta coffeshops y smartshops donde se venden cantidades controladas de drogas.

No puede negarse que muchos turistas visitan en Ámsterdam los coffeshops, donde se venden drogas de las llamadas suaves, como la mariguana y el hachis.

Algunos de estos establecimientos tienen décadas de antigüedad, como es el caso del Bulldog, que tiene abiertas sus puertas desde 1975. Sin embargo, estos establecimientos no están autorizados a vender bebidas alcohólicas desde abril de 2007.

Otros establecimientos llamados Smartshops, venden una serie de suplementos herbales, entre los que se incluyen algunas hierbas alucinógenas y hongos psicotrópicos, entre ellos algunas especies que se encuentran en México, como el caso del hongo Psilocybe Cubensis.

El consumo de cualquiera de las drogas que son vendidas en Ámsterdam debe ser cuidadoso, pues puede subestimarse su poder aunque sean consideradas como suaves.

Aunque el consumo de hongos alucinógenos tiene pocos riesgos físicos, pero los efectos psicológicos a corto plazo pueden ser muy fuertes y estresantes, especialmente para las personas que nunca han tenido contacto con ellos, por lo que se recomienda precaución en su consumo.

Conscious Dreams, la compañía que inventó el concepto de las Smartshops en 1994, recomienda a los viajeros que buscan este tipo de experiencias evitar someterse a ellas en caso de estar en un estado de ánimo inconveniente, por ejemplo con mucho estrés.

Es muy importante que las personas que asumen la responsabilidad de tomar este tipo de sustancias tomen las precauciones pertinentes para que durante su intoxicación no pongan en riesgo su seguridad, o la de alguien más.

Es además importante tomar en cuenta que el consumo de algunas drogas consideradas suaves es tolerado (hasta 5 gramos) en Holanda a través de la Ley Holandesa del Opio, aunque sigue siendo ilegal hacerlo fuera de los espacios diseñados para ello.

Esto puede ser confuso para muchos turistas, que pueden pensar que el consumo público de drogas es legal debido a que se venden en los coffeeshops.

Según esta ley, la posesión, comercialización, producción, importación y exportación de drogas es ilícito, sin embargo el consumo con es considerado un delito.

Amsterdam para todo público

La capital de Holanda no es interesante sólo por su política liberal en cuanto al consumo de drogas, pues es además un importante polo comercial de Europa del norte, y cuenta con un importante legado cultural y arquitectónico.

La impresionante arquitectura de Ámsterdam surge de estupendos canales que cruzan la ciudad, gran variedad de tiendas y gente amable que domina el inglés casi a la perfección, lo que es muy útil para desenvolverse con facilidad.

La ciudad alberga algo a gusto de cada viajero, tanto para el que prefiere cultura e historia, fiesta desenfrenada, o sólo relajarse en una encantadora y antigua ciudad europea.

Ámsterdam tiene alrededor de un millón de habitantes en su área urbana y se encuentra en la provincia de Holanda del Norte.

El Ámsterdam que la mayoría de la gente conoce es el casco urbano, el semicírculo que delimita la Estación Central de trenes y el centro. Esto corresponde a la ciudad vieja, que data de 1850.

Son cinco los canales que riegan la ciudad vieja; el Singel, el Herengracht, el Keizersgracht, el Prinsengracht, y el Singelgracht. El Río Amstel fluye por la ciudad desde el sur, y es éste el que da nombre a la ciudad.

Al día de hoy, la ciudad se ha expandido en todas direcciones. Destaca la región Waterland, que es un espacio rural protegido de campo y pequeños pueblos.

La mayoría de los puntos turísticos se centran en el mencionado semicírculo, también la mayoría de los hoteles.

Así pues, casi el 90% de la ciudad, que queda fuera de este semicírculo, no suele ser visitada por los turistas, y es donde tienen lugar la mayoría de las actividades financieras y donde vive la mayoría de la gente.


Esta nota se publicó originalmente en la sección Destinos de El Universal.com.mx

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1 comentario:

German Romero Martínez dijo...

Master,
que buen panorama de la ciudad...
yo fui hace ya un rato y nunca he podido concentrar esa info en mis crónicas.

saludos